Los que lleváis tiempo aquí sabéis que gayparking existe desde hace años. Fotos, vídeos, el morbo de siempre. Bien.
Pero hay algo que una foto no puede hacer: contarte qué estaba pensando ese tío cuando bajó del camión. Qué pasó exactamente dentro de esa cabina. Por qué ese que parecía tan hetero acabó con la polla en la boca de otro.
Eso solo lo cuenta un texto. Y ahora gayparking lo tiene.
Hemos rehecho el sitio desde cero. Ficción erótica escrita — historias reales o casi reales, que en esto de la carretera la línea entre lo que pasó y lo que uno fantasea es muy fina. Áreas de descanso, aparcamientos de camiones, servicios de autopista. Todo lo que conocéis de sobra pero que nadie se había molestado en contar bien.
Yo mismo acabo de publicar la primera. Un mecánico que sale a probar un Mercedes en la A7, para en Les Borges, se pone cachondo solo en el coche y aparece un chaval que lo estaba mirando todo. El resto os lo podéis imaginar — o podéis leerlo directamente.
El sistema es gratis. Os registráis, leéis, publicáis vuestras historias si tenéis algo que contar. Cuanto más publicáis, más kilómetros ganáis, más subís en el ranking. Bronce, Plata, Oro — como tiene que ser.
Las fotos siguen. Pero ahora hay texto. Y el texto, como bien sabéis, a veces pone más que la foto.
gayparking.com — entrad, que está abierto.
Tremendo



Comentarios